Clementa Molina merece con todo respeto un lugar destacado en la historia de Lorca. Fue la segunda concejal que tuvo el Ayuntamiento de nuestra ciudad; en realidad, la primera lorquina concienciada políticamente e implicada en los acontecimientos tan decisivos ocurridos en aquellos años. Destaca por su personalidad y rebeldía ante las situaciones injustas.

Nacida en 1913, fue designada concejal por el gobierno civil tras las elecciones de febrero de 1936 cuando triunfó el Frente Popular.

Clementa, que trabajaba en la sastrería de José Abarca, inició entonces su activismo político consiguiendo, en esas elecciones, cerrar varios electorales donde las «derechas» ofrecían un duro y un pan a cambio de un voto.

Deja una respuesta

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la política de privacidad y los términos de servicio de Google.