La Región de Murcia registró 7.889 denuncias por violencia de género en 2025. La FOML vuelve a guardar silencio contra la violencia machista como cada primer miércoles de mes en Lorca.
La Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca volvió a reunirse en la Plaza de España para guardar un minuto de silencio en memoria de las mujeres asesinadas por la violencia machista y de las niñas y niños víctimas de la violencia vicaria.
Este gesto, sencillo pero profundamente necesario, no es un silencio vacío. Es memoria, denuncia y compromiso colectivo frente a una violencia que sigue arrebatando vidas y dejando un dolor irreparable en familias, barrios y comunidades enteras.
En lo que va de 2026, las cifras oficiales recogen 17 mujeres asesinadas por violencia de género en España a manos de sus parejas o exparejas. Además, 3 menores han sido asesinados por violencia vicaria y 11 niñas y niños han quedado huérfanos a causa de esta violencia.
Pilar, Czarina, María Isabel, María del Carmen, Victoria, María Belén, Ana María, María José, Petronila, Tatiana, Dolores, Mercedes, María Paloma, Silvia, Amaia, Tulia Ester y Melissa. También recordamos a Ainhara, Noemí y Yared, menores asesinados por violencia vicaria.
No eran cifras. Eran vidas. Mujeres, niñas y niños con historia, con familia, con sueños y con futuro.
En 2025 se registraron 7.889 denuncias por violencia de género y más de 7.100 mujeres víctimas.
En Lorca, el CAVI atendió durante el primer semestre de 2025 a 292 mujeres, realizando más de 1.100 atenciones.
Estos datos nos recuerdan que la violencia machista no está lejos. También está en nuestros barrios, en nuestras pedanías, en nuestras calles y, demasiadas veces, dentro de los propios hogares.
Por eso, desde la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca volvemos a decirlo alto y claro: la violencia machista existe, la violencia vicaria existe y no podemos permitir que se niegue, se minimice o se silencie.

Reclamamos más prevención, más educación en igualdad, más protección efectiva, más recursos especializados y una mayor coordinación institucional para acompañar a las mujeres que viven situaciones de violencia.
A todas ellas queremos recordarles algo esencial: no estáis solas. No sois culpables. Vuestra vida importa. Pedir ayuda es empezar a salir.
Y a la sociedad le recordamos que escuchar, creer, acompañar y actuar también puede salvar vidas.
Hoy guardamos silencio por las mujeres asesinadas, por las niñas y niños asesinados, por quienes han quedado huérfanos y por todas las mujeres que siguen viviendo con miedo. Pero después de este minuto, nuestra voz seguirá firme.
Ni una menos.
Ni una niña ni un niño más utilizados para hacer daño.
Vivas, libres y sin miedo nos queremos.