Organizaciones ecologistas con enfoque feminista hablan de ecofeminismo, una corriente que une la lucha contra la desigualdad de género con la defensa de la naturaleza y denuncia que la explotación del planeta y la discriminación de las mujeres comparten las mismas raíces de injusticia.
Cada 22 de abril el mundo celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, una llamada global a cuidar un planeta que sufre la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. No es solo una fecha en el calendario: es un recordatorio de que la salud de la Tierra y la de las personas están íntimamente unidas, especialmente en las comunidades más vulnerables.
Para la FOML, esta efeméride conecta directamente con nuestra misión de promover la igualdad, la justicia social y el bienestar real de las mujeres de Lorca y sus familias.
El ecofeminismo es una forma de entender el mundo que une la defensa del medio ambiente con la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres. Explica que la explotación de la naturaleza y la discriminación de las mujeres tienen un origen común en sistemas de poder como el patriarcado y el modelo económico que pone el beneficio por encima de la vida. Desde esta mirada, cuidar de la Tierra y defender los derechos de las mujeres es parte de la misma tarea: construir sociedades más justas, sostenibles y cuidadoras.
Mujeres en primera línea de defensa del planeta
En todo el mundo, muchas de las personas que se encuentran en primera línea frente a la crisis ecológica son mujeres: líderes comunitarias, campesinas, científicas, defensoras de derechos humanos o activistas ambientales.
Referentes como Wangari Maathai, Vandana Shiva o Berta Cáceres han demostrado que defender la tierra es también defender la vida y los derechos de sus comunidades.
La crisis ambiental no afecta a todas las personas por igual: las mujeres, sobre todo las que viven en contextos rurales o en situación de vulnerabilidad, suelen tener menos acceso a recursos, menos representación en los espacios de decisión y más carga de cuidados.
Cuando se agotan los recursos o llegan fenómenos extremos, son ellas quienes tienen que recorrer distancias mayores para conseguir agua, alimentos o energía, y quienes sostienen a las familias en situaciones de emergencia. Al mismo tiempo, las políticas ambientales que incorporan perspectiva de género mejoran la resiliencia de las comunidades y favorecen soluciones más justas y duraderas.
En este contexto, el Día de la Tierra es una fecha clave para recordar que la igualdad de género es imprescindible para construir ciudades y pueblos más sostenibles. Hablar de medio ambiente desde una federación de mujeres significa poner en el centro la voz, la experiencia y las propuestas de las mujeres de Lorca, que conocen de primera mano cómo les afectan la contaminación, la falta de zonas verdes o la precariedad energética.
La vida de las mujeres de Lorca está atravesada por cómo se organiza la ciudad, el acceso al transporte, la calidad del aire, la gestión del agua o la existencia de espacios seguros y cuidados para niñas, niños y mayores. Las mujeres participan en proyectos educativos, iniciativas comunitarias y programas de formación que la federación impulsa para mejorar la calidad de vida y la igualdad de oportunidades.
Integrar el Día de la Tierra en esta labor supone sumar una mirada ambiental a las acciones que ya se realizan en ámbitos como la prevención de la violencia, la salud mental, la educación o la inserción sociolaboral.
Al igual que otras organizaciones feministas que defienden el ecofeminismo, la FOML puede reivindicar un modelo de desarrollo que ponga por delante la dignidad de las personas, los cuidados y el respeto a los recursos naturales. Cuidar el entorno urbano y rural de Lorca es también cuidar la salud física y emocional de las mujeres y sus familias, y garantizar que las generaciones más jóvenes crezcan en un entorno más justo y habitable.revistaursula+3
En este Día de la Tierra, desde la federación alzamos la voz para afirmar algo claro: no habrá justicia climática sin justicia de género.
Incorporar la perspectiva de las mujeres en las políticas ambientales locales, escuchar sus propuestas y reconocer su liderazgo es clave para construir un futuro sostenible en Lorca. Desde los proyectos que se desarrollan en institutos y asociaciones hasta los premios y reconocimientos que visibilizan el talento y la trayectoria de las mujeres lorquinas, la FOML ya está tejiendo una red que protege la vida en todas sus formas.
El Día Internacional de la Madre Tierra nos invita a seguir avanzando en esa dirección: una Lorca más igualitaria, más verde y más habitable, en la que las mujeres no solo soporten las consecuencias de la crisis ecológica, sino que sean protagonistas en la búsqueda de soluciones.