Después de trabajar intensivamente en la HOAC lorquina, dejó su cargo para marcharse a Madrid con otras compañeras.

Allí estudió Asistenta Social y alternó el trabajo, cuidando niños y como asistenta en casas, con el estudio.

Hizo las prácticas en el Pozo del Tío Raimundo colaborando con el padre Llanos y después con Caritas  haciendo informes en los barrios más marginados de Madrid.

Realmente Juana Martínez Soriano fue un ejemplo a seguir, de mujer comprometida socialmente y trabajadora infatigable por los más necesitados.

Trabajó en la editorial ZYX cuya finalidad era la publicación de libros y folletos para la promoción del pueblo. En 1973 se fue a la Palmas de Gran Canaria para trabajar con mujeres empleadas en la hostelería. Por las tardes daba clases a tercer curso de la Escuela de Asistentes Sociales.

En 1976, regresó a Lorca y empezó a trabajar como asistente social en el Plan Social hasta 1979, que fue elegida como concejala en la primera legislatura de los Ayuntamientos Democráticos, encargándose de los Servicios Sociales.