Había nacido en Madrid en 1893, hija del varón de Petrés y de la baronesa de Santa Clara y nieta del arquitecto lorquino que hizo en Puente del Barrio en 1897. El nombre de Concha Sandoval ha quedado para siempre en la memoria de los lorquinos. El respeto y admiración hacia aquella señora que supo compaginar la distinción y el abolengo heredado de sus mayores con el trato sencillo con toda clase de gentes y su preocupación por los problemas sociales y culturales de la ciudad han hecho que su recuerdo sea imborrable.