Después de trasladar su tienda desde Juan de Toledo a la calle Villaescusa, luchó durante los años 40 y 50 para ayudar a sus hijos abrirse camino en la vida. Su hija Juana estudiaría después en la escuela de Asistentes Sociales y llegaría a ser concejal. Ascensión Soriano quitó la tienda en 1977 y se trasladó a la Urbanización de La Isla donde vivió hasta su muerte en 1991. Ganó varios premios de poesía y prosa en el Hogar del Pensionista. Escribió sus recuerdos cuando tenía 76 años en el 1980 y murió a los 87 años.