La Federación fue reconocida por la Asociación de Amigos de la Cultura de Lorca en la modalidad colectiva y el escritor lorquino Agustín Martínez, uno de los autores de Carmen Mola, recibió posteriormente el premio individual en una emotiva gala que llenó el Centro Cultural de Lorca.
Unas llaves, las de cualquier asociación de mujeres de los barrios y pedanías de Lorca, fueron suficientes para transmitir el significado de más de tres décadas de compromiso social. Con este gesto, Pilar Fernández Alcaraz, presidenta de la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca (FOML), quiso rendir homenaje a todas las mujeres que han mantenido abiertas las puertas del movimiento asociativo lorquino.
Fue uno de los momentos más emotivos de la entrega de los Premios Elio 2026 que organiza la Asociación de Amigos de la Cultura de Lorca, celebrada el pasado 24 de octubre, en la que la Federación recibió el primer galardón de la noche, en su modalidad colectiva, por su trayectoria en defensa de la igualdad de oportunidades, la participación social y el fomento de la cultura.

El salón de actos del Centro Cultural Alcalde José María Campoy Camacho, reabierto en septiembre de 2026 tras una reforma integral, registró un lleno absoluto. Representantes institucionales, personalidades del mundo cultural lorquino, integrantes de asociaciones y numeroso público compartieron una velada dedicada a reconocer el compromiso social y cultural.

La periodista Noelia Teruel fue la encargada de presentar la trayectoria de la Federación mediante un recorrido por sus orígenes, las dificultades superadas y el legado cultural y social que ha dejado en Lorca.
Su intervención permitió recordar a aquellas primeras mujeres que, durante los años ochenta, comenzaron a organizarse en barrios y pedanías para acceder a la formación, compartir experiencias y reclamar nuevas oportunidades.
Desde la constitución de la Federación en 1992 hasta la actualidad, la presentación recuperó el papel de sus fundadoras y presidentas, así como los momentos especialmente difíciles, entre ellos las dificultades económicas y los terremotos de 2011, que dejaron a la entidad sin sede, pero no consiguieron detener su actividad.
También destacó su contribución al desarrollo cultural y social de Lorca, a través de proyectos como la revista Mundo Mujer, el Certamen Literario Nacional Rosalía Sala Vallejo, los programas de formación y empleo, las iniciativas educativas y las acciones de prevención de las violencias machistas.
Un recorrido que permitió comprender que detrás de este reconocimiento hay una historia colectiva construida con esfuerzo, perseverancia y el compromiso de generaciones de mujeres.
Tras la presentación de la trayectoria de la Federación, Pilar Fernández Alcaraz protagonizó una de las intervenciones más emotivas de la ceremonia.
La presidenta mostró al público unas llaves para hablar de lo que pocas veces aparece en los reconocimientos oficiales: el trabajo cotidiano de las mujeres que abren los locales de sus asociaciones, organizan actividades, acompañan a otras compañeras y hacen posible que estos espacios sigan siendo lugares de encuentro, aprendizaje y apoyo.
Recordó que detrás de cada asociación existen historias personales de superación, solidaridad y oportunidades que han transformado muchas vidas.
También evocó uno de los episodios más difíciles para la Federación, cuando los terremotos de 2011 la dejaron sin sede y la Asociación de Mujeres de San José le abrió las puertas de la suya.
«Eso es, para mí, lo que significa esta Federación: que cuando a una se le cierra una puerta, otra le abre la suya».
Pilar Fernández dedicó este reconocimiento a las fundadoras, a las anteriores presidentas —Carmen Orovio, Carmen Miñarro y Andrea Periago—, a las asociaciones federadas, al voluntariado, al equipo profesional y a todas las personas e instituciones que han acompañado a la entidad durante su trayectoria.
También tuvo un recuerdo especial para Rosalía Sala Vallejo, distinguida con el Premio Elio en 2007, cuya labor para recuperar la memoria de las mujeres lorquinas continúa viva a través del certamen literario que lleva su nombre.
Su intervención miró igualmente hacia el futuro, destacando la importancia de incorporar a las nuevas generaciones al movimiento asociativo y de garantizar que estos espacios continúen siendo lugares de participación y oportunidades para las mujeres.

Tras el reconocimiento a la Federación de Mujeres por parte de la Asociación de Amigos de la Cultura de Lorca, la ceremonia continuó con la entrega del Premio Elio 2026 en su modalidad individual al escritor y guionista lorquino Agustín Martínez, en reconocimiento a su destacada trayectoria literaria y audiovisual.
Autor de novelas como Monteperdido y El esplendor, Martínez forma parte del trío de escritores que firma bajo el seudónimo colectivo Carmen Mola, ganador del Premio Planeta 2021. Su trayectoria incluye también una importante labor como guionista de televisión, con trabajos en series como La Caza y Sin tetas no hay paraíso.
Para la Federación fue un orgullo compartir esta edición de los Premios Elio con un creador lorquino de su trayectoria. Durante su intervención, Pilar Fernández le trasladó públicamente su felicitación y destacó su contribución a llevar el nombre de Lorca más allá de nuestras fronteras.
La gala de los Premios Elio 2026 fue una celebración del talento, la cultura y el compromiso de quienes contribuyen al desarrollo de la sociedad lorquina.
El acto concluyó con un concierto de góspel de la Asociación Cultural Amigos de la Cultura, que puso el broche musical a una velada especialmente significativa para la Federación.
Desde la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a la Asociación Cultural Amigos de la Cultura por este reconocimiento y a todas las personas que nos acompañaron en una noche tan especial.
Este Premio Elio pertenece a todas las mujeres que, durante más de treinta años, han trabajado para abrir caminos, generar oportunidades y hacer de las asociaciones espacios de encuentro, apoyo y transformación social.
Y, sobre todo, representa nuestro compromiso de continuar esa labor y transmitirla a las generaciones futuras. Porque, como recordó Pilar Fernández al finalizar su discurso:
«A las mujeres de Lorca nunca les puede faltar una puerta abierta».
