La Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca (FOML) ha presentado este lunes su primera campaña específica de información y sensibilización sobre la sumisión química, una iniciativa que nace coincidiendo con la Feria y Fiestas de Lorca y con un objetivo muy claro: ofrecer a la ciudadanía información práctica que pueda ayudar a reconocer una situación de riesgo, saber cómo actuar y acompañar adecuadamente a quien pueda necesitar ayuda.
La campaña, presentada por Pilar Fernández Alcaraz, presidenta de la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca, e Isabel María Hernández Roldán, coordinadora de la iniciativa, se articula bajo un mensaje directo: «De fiesta, también nos cuidamos. Sumisión química: reconoce, actúa, acompaña».
Con esta acción, la Federación quiere contribuir a que un problema que puede producirse en contextos de ocio no permanezca silenciado y, sobre todo, que las personas dispongan de información clara antes de necesitarla.

Uno de los principales objetivos de la campaña es trasladar información útil sin alarmismo y sin poner la responsabilidad sobre las mujeres.
La sumisión química se produce cuando se administra una sustancia a una persona sin su conocimiento con el fin de disminuir o anular su capacidad para decidir, reaccionar o recordar. Junto a ella existe la denominada vulnerabilidad química, que se produce cuando alguien se aprovecha de una situación de vulnerabilidad provocada por el consumo voluntario de alcohol, medicamentos u otras sustancias.
La campaña insiste en una idea esencial: haber bebido no significa consentir y ninguna situación de consumo convierte a una víctima en responsable de una agresión.
Mareo intenso o repentino, desorientación, somnolencia fuera de lo habitual, visión borrosa, dificultad para hablar o moverse, lagunas de memoria, pérdida de conciencia o una sensación repentina de no controlar lo que se está haciendo son algunas de las señales que pueden alertar de que algo no va bien.
No es necesario que aparezcan todos estos síntomas. Lo importante es prestar atención a un cambio brusco o que no se corresponda con lo que la persona cree haber consumido.
Este es uno de los mensajes centrales de la campaña de la Federación: no esperar a tener la certeza de lo que ha ocurrido para pedir ayuda.
Ante una sospecha, la recomendación es permanecer acompañada, comunicar lo sucedido a una persona de confianza o al personal del establecimiento y solicitar atención sanitaria cuanto antes. Si existen síntomas importantes, pérdida de conciencia, dificultad respiratoria, convulsiones, lesiones o cualquier situación de peligro, debe llamarse al 112.
Si se sospecha además que ha podido producirse una agresión sexual, acudir lo antes posible a un servicio sanitario puede ser especialmente importante. La actuación sanitaria y médico-forense ante una violencia sexual reciente no está condicionada a haber presentado previamente una denuncia, según establece el protocolo del Sistema Nacional de Salud.
Y si la persona ya se ha duchado, cambiado de ropa, comido, bebido u orinado, debe acudir igualmente. La prioridad continúa siendo recibir atención sanitaria.
La campaña no se dirige únicamente a la persona que pueda encontrarse mal. También pone el foco en quienes están a su alrededor.
Si una amiga presenta síntomas o expresa que algo no va bien, es importante no dejarla sola, escucharla, creerla y evitar juicios o suposiciones como pensar que “simplemente ha bebido demasiado”. Tampoco debe permitirse que se marche sola o con una persona con la que no desee irse.
Porque cuidar también significa observar, preguntar, permanecer al lado de la persona y pedir ayuda cuando sea necesario.
«Reconoce, actúa, acompaña» resume así una de las ideas fundamentales de la iniciativa: disponer de información puede ayudar a reaccionar mejor cuando algo no va bien.
La iniciativa se apoya en información procedente de organismos oficiales. El estudio del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF) correspondiente a 2021 analizó 950 casos de presuntos delitos sexuales con sospecha de haber sido facilitados por sustancias psicoactivas. El 93,4 % de las víctimas analizadas eran mujeres y el 52,9 % de los casos se produjo durante fines de semana o días festivos.
Estos datos no significan que en todos los casos se confirmara que una persona hubiera administrado deliberadamente una sustancia a la víctima. El Portal de Datos de Justicia especifica que se trata de delitos de índole sexual investigados judicialmente en los que se realizaron estudios toxicológicos ante una sospecha de sumisión química.
Precisamente por ello, la campaña apuesta por información rigurosa, prevención y recursos visibles, especialmente en fechas de gran actividad festiva.
En caso de emergencia o peligro inmediato, el teléfono de referencia es el 112.
Además, en la Región de Murcia está disponible el Centro de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual (CAIVAX), que ofrece información y atención las 24 horas a través del 722 515 148.
La Federación ha creado además un espacio específico en su página web con información ampliada sobre síntomas, pautas de actuación, acompañamiento, atención sanitaria, preguntas frecuentes y recursos disponibles.
La información puede consultarse en la web de la Federación o accediendo a través del siguiente enlace: «De fiesta, también nos cuidamos».
Con esta iniciativa, la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca da un nuevo paso en su labor de sensibilización y prevención, llevando la información hasta uno de los escenarios donde puede resultar especialmente necesaria: los espacios de ocio y las fiestas.
Porque disfrutar de las fiestas y cuidarnos deben ir de la mano.
No estás sola. Pedir ayuda, acompañar y actuar a tiempo también forman parte de unas fiestas libres y seguras.