Fue la primera Directora de Instituto en Lorca. Llegó al Ibáñez Martín en 1967 y fue nombrada al desdoblarse este Instituto en dos Centros.

Fue una mujer activa, su esfuerzo contagiaba a profesores y alumnos. El dinamismo del profesorado convirtió pronto al Instituto en un importante centro cultural. Se formó una elemental compañía teatral La Barranquilla en honor de aquella obra de García Lorca.

Y, como aquella, La Barranquilla también se atrevió alguna vez a visitar las pedanías de Lorca a las que arribaba en viejos autobuses con pancartas que anunciaban su llegada.