Conocida por todo el mundo como La Loles, nació en 1910, no sabía leer, pero sí supo abrirse camino en la vida durante la guerra con su marido en el frente.

Ella fue, como tantas otras mujeres de su generación, la madre en lucha permanente con la vida para sacar a sus seis hijos adelante.

Pasó de vender en el mercado antes de la guerra, a tener después una pequeña tienda, que pronto se convirtió en una gran panadería -repostería.

Sus hijos actualmente regentan arios de los establecimientos de repostería-confitería mas prestigiosa de la ciudad.