Fue otra gran profesora.

Llegada desde Galicia, echó también raices en Lorca y estuvo durante muchos años en el Ibánez Martín y después en el Ros Giner hasta su jubilación enseñando Historia a muchas generaciones de lorquinos.

Doña Carmen Rey, «La gallega», despertó respeto y admiración por que ella, sabía hacerse respetar, sabía enseñar y ejercer su autoridad y también, por que los alumnos de entonces respetaban, escuchaban y admiraban a sus profesores.