Llegó a Lorca siendo muy niña, cuando se reabrió el Instituto de la Cava y su padre fue profesor de francés. Allí hizo el bachillerato con su hermana María.

Fue profesora en la Escuela de Maestría Industrial durante mas de veinte años.

En el Ibáñez Martín, siguió con su labor docente y educativa con la organización de representaciones teatrales y actos culturales.

Cuando se creó en 1973 el Instituto Ros Giner , se trasladó continuando su labor con sus inseparables amigas Luisa García Mulero y Carmen Rey.

Estuvo vinculada a tareas de Acción Católica desde el principio y dirigió la Biblioteca Municipal durante más de treinta años.

Fue parte de jurado del «Premio María Agustina» desde su creación.

En reconocimiento a su activa y larga vida en Lorca en 1997 se le concedió el título de «Hija Adoptiva de Lorca» , recibiendo el homenaje merecido por su larga vida dedicada a la enseñanza.