De nacionalidad ecuatoriana, nació en Quito-Ecuador.

Decidió venir a España porque ya vivía un familiar y a los pocos días de su llegada ya consiguió algunos trabajos de media jornada o por horas, pero los problemas empezaron cuando surgieron las nuevas leyes de inmigración.

Realizó una prueba en un locutorio en la que fue aceptada y se trasladó hacia Lorca con un contrato estable de trabajo.

Finalmente pudo traer a sus hijas después de seis meses, en los que ella y su marido trabajaron sin descanso para poder traérselas. el único temor que tenían era su adaptación al nuevo estilo de vida, pero la gente lorquina las acogió como en su momento lo hicieron con nosotros.

Su vida transcurre como la de cualquier ama de casa española, comparte su vida familiar con el trabajo.

Con el paso de los días se van acoplando a las costumbres españolas.